
Estos fertilizantes pertenecen a una nueva generación de insumos que mantienen la misma composición química y calidad de los productos que la empresa comercializa actualmente en el país, pero se diferencian por su proceso de fabricación basado en energías renovables. Gracias a esta innovación, permiten reducir entre un 80 % y un 90 % las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas a la nutrición de cultivos, sin necesidad de modificar las prácticas de manejo ni afectar el rendimiento productivo.
En el caso del té, este avance se traduce en una mejora concreta en la trazabilidad y la sostenibilidad del producto, aspectos cada vez más valorados en los mercados internacionales. Al reducir la huella de carbono desde el origen, Misiones se consolida como un referente regional en la producción responsable de té y yerba mate, dos cultivos emblemáticos de la provincia.
Para Yara, este logro refuerza la expansión de la iniciativa “Yara Climate Choice” en Argentina y en América Latina, orientada a acompañar a productores y empresas en la transición hacia sistemas productivos más sostenibles. La propuesta demuestra que es posible reducir el impacto ambiental sin comprometer la eficiencia ni la calidad.
Este modelo de colaboración abre el camino para que otros sectores agrícolas adopten prácticas de baja emisión, impulsando una cadena alimentaria más sustentable y competitiva a nivel global.
Acerca de Yara
La misión de Yara es alimentar al mundo de manera responsable y proteger el planeta. La compañía impulsa una estrategia de crecimiento sostenible basada en la reducción de emisiones en la producción de nutrición de cultivos y en el desarrollo de soluciones de bajas emisiones. Su ambición se centra en promover un futuro alimentario positivo para la naturaleza, que genere valor para clientes, accionistas y la sociedad en su conjunto, y que contribuya a una cadena de valor alimentaria más sostenible.
Para avanzar en la transición verde en la producción de fertilizantes, el transporte marítimo y otras industrias intensivas en energía, Yara producirá amoníaco con emisiones significativamente reducidas. Además, ofrece herramientas digitales para la agricultura de precisión y trabaja de manera articulada con socios en todos los niveles de la cadena de valor alimentaria, promoviendo el intercambio de conocimientos y soluciones más eficientes y sostenibles.
Fundada en 1905 para enfrentar la hambruna emergente en Europa, Yara ha consolidado una posición única como la única empresa global de nutrición de cultivos en la industria. Con 17.000 empleados y operaciones en más de 60 países, la sostenibilidad es un pilar central de su modelo de negocio. En 2024, la compañía reportó ingresos por 13,9 mil millones de dólares.
Fuente: elheraldo.com.ar