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Nicolás Brizzio: “la electromovilidad es una gran oportunidad para nuestro país”

La transición hacia modalidades energéticamente eficientes es una transformación que se plantea con enormes desafíos para los países y con múltiples aristas de acuerdo con las posibilidades económicas, de infraestructura, de desarrollo del transporte público, entre otras. Para el caso particular de nuestro país, Argentina, además de los condimentos mencionados se cuentan con una importante industria automotriz local basada en las tecnologías tradicionales.

Es así que nos pusimos en contacto con el Leandro Nicolás Brizzio, quien es responsable de Laboratorio de Electromovilidad de la Facultad de Ingeniería Olavarría (FIO) de la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires (UNICEN). Además, es Consultor de electromovilidad y Promotor Internacional ODS-Naciones Unidas y Jefe de escrutinio del Sasol Solar Challenge 2022.

Comencemos por conocer y entender el tema ¿Qué es la electromovilidad y para qué sirve? ¿Cuáles son los beneficios?

Nicolás: la electromovilidad es la oportunidad que tenemos para migrar hacia la descarbonización del sector transporte, para dejar relegado el uso de combustibles fósiles para movilizarnos. La utilización de vehículos eléctricos es posible en todos los rubros, desde el sector minero, hasta el uso urbano pueden funcionar sin la dependencia de combustibles fósiles. De esta manera podemos reducir ampliamente la emisión de gases que alteran la calidad del aire y en consecuencia la calidad de vida de los habitantes del suelo argentino y el mundo.

Los beneficios de utilizar esta tecnología son tan amplios y buenos como polémicos. Podemos decir que la utilización de vehículos eléctricos en grandes centros urbanos agiliza el tránsito, no altera la calidad del aire, genera nuevos puestos de trabajo directa e indirectamente, no emite ruidos y nos permite poner en valor un vehículo destinado a la chatarra de manera que pueda reincorporase al parque automotor vigente pero ahora con una motorización eléctrica.

Lo polémico de usar vehículos eléctricos se da por varias razones, una es el precio final que tienen ya que hoy se hace prohibitivo para un país con los índices económicos de Argentina. Otra razón que genera polémica podría asociarse a las formas en que son extraídos los minerales para construir las baterías. Y una razón no menos importante es que no existe infraestructura de carga publica y/o privada donde el usuario de un eléctrico pueda recargar sus baterías, donde el común denominador es ¿Para qué me voy a comprar un vehículo si no tengo donde cargarlo? Es por eso que desde nuestro grupo instalamos el primer punto de carga de acceso público del centro de la provincia de Buenos Aires y el primero en el país en estar dentro de una universidad pública de 22Kw de potencia para vehículos con estándar tipo 2.

El alto índice de energía destinada al transporte en la matriz mundial posiciona a la electromovilidad como un factor clave de la transición energética junto a las renovables. En ese sentido: ¿cómo se viene dando este cambio de paradigma en la movilidad en Argentina?

Nicolás: el cambio de paradigma necesariamente debe darse con un cambio cultural del que todos debemos ser actores, donde tenemos que modificar nuestros hábitos para hacer un uso racional de la energía y justo ahí es donde la electromovilidad juega un rol importante ya que los vehículos eléctricos son de muy alta eficiencia comparado con un vehículo de combustión interna. En Argentina se llegó al récord de 32,2% de energía eléctrica renovable en la matriz nacional, eso sucedió el 19 de febrero de 2023, de manera que todos los dispositivos que se cargaron durante ese día se abastecieron con un 32,2% de energía renovable y ése es el camino. Tenemos que aspirar a la soberanía energética y que sea de la mano con las renovables, porque si cargamos nuestro vehículo eléctrico con la matriz eléctrica generando impacto ambiental negativo seguiremos sin avanzar hacia la sostenibilidad.

La electromovilidad es un hecho en todo el mundo. La decisión de las empresas de avanzar hacia un mundo más sustentable traslada esa idea al sector automotor, donde se observa cada vez más la creación de automóviles que pasan de utilizar un motor convencional a otros de combustión interna, en ese aspecto ¿Argentina cómo se viene desarrollando para este desafío? ¿en qué etapa de ese cambio está Argentina en relación a la movilidad eléctrica?

Nicolás: en este sentido Argentina proyecta buenas intenciones, pero nada concreto que permita acelerar la transición. La ley de electromovilidad perdió estado parlamentario, con lo cual ser perdió la posibilidad de acceder a beneficios de promoción y planes estratégicos de emplazamiento de puntos de carga. La ley de vehículos artesanales no contempla la fabricación con motorización eléctrica y las importaciones de vehículos de movilidad personal (monopatines eléctricos) no exigen regulación previa a la venta.

Lo que existe en términos legales es una disposición que habilita la compatibilidad del expendio de líquidos y gases con estaciones de carga para vehículos eléctricos, además existe el trámite de cambio de motorización ante el registro de la propiedad del automotor, pero no hay reglas claras sobre cómo debe hacerse ni procedimientos necesarios.

Considero que desde la academia se puede aportar en todos estos puntos, con lo cual se podría articular con las autoridades de aplicación y dar nuestro aporte para acelerar la transición hacia movilidad eléctrica y segura.

La transición es una gran oportunidad para nuestro país, los grandes yacimientos de litio que posee nuestro territorio nos convierten en un potencial “Gran jugador”, con impacto positivo en las economías regionales. Digo potencial, porque el litio, aunque este en nuestro territorio el precio no lo manejamos nosotros y el precio es el del mercado internacional.

La educación y formación técnica profesional juega un papel de gran relevancia en el ecosistema de la electromovilidad ya que el aumento del sector se traducirá en la necesidad de contar con el capital humano que posea una formación acorde a las necesidades, en ese sentido ¿cómo se encuentran adaptación y actualización de las currículas en las universidades y escuelas técnicas profesionales?

Nicolas: esta pregunta me remonta a mis años en la escuela técnica, donde me hubiera encantado que se traten las nuevas tecnologías y tener un espacio donde se fomente la creatividad y la innovación. Por suerte eso ahora está cambiando, muchas escuelas técnicas tienen la oportunidad de construir su propio vehículo eléctrico y participar del desafío ECO YPF que se corre todos los años y del que siempre vamos a colaborar en lo que podemos desde nuestro lugar.

Desde la educación superior, ya en la universidad, nosotros tenemos siempre las puertas abiertas para hacer difusión de la electromovilidad y abiertos a quien quiera aprender y colaborar se sume al equipo, ya sea de nuestra unidad académica o de otra.

Estamos convencidos que la educación tiene que tener un carácter irrestricto, de cátedras libres y no aranceladas que nos permitan difundir y compartir el conocimiento. Por eso estamos lanzando un curso de vehículos eléctricos donde se podrá hacer el reconocimiento de las partes componentes, conexionado y verificación de instalaciones seguras totalmente gratuito para que de ahí puedan salir nuevos oficios como son el de “Reparador de monopatines y motos eléctricas”.

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